Sydney-Melbourne y los 12 Apostoles.

02:20:00

Aventuras, backpackers, Campsites, caravanas y muchos kilómetros en ruta. Palabras que nos sirven para definir la historia  de nuestro nuevo post. Hará cosa de una semana, nos decidimos a emprender una nueva excursión y iniciarnos el el mundo de los viajantes por carretera. 

Australia, como es bien sabido, es un país enorme en el cual en ocasiones es recomendable escoger métodos de viaje rápidos,  pero existe una gran tradición de ir conociendo el país poco a poco, alquilando una furgoneta o autocaravana. De esta manera tienes la libertad de ir haciendo escalas en los lugares mas interesantes.

Nosotros decidimos por viajar al sur, desde Sydney a Melboure, y una vez allí bajar hasta la carretera Oceánica, una vía de 243 km, que bordea la costa sur de Australia y  ofrecen unos paisajes fascinantes, unas vistas inimaginables y unas maravillas de la naturaleza que nos dejaron atónitos.

La carretera transcurre entre la montaña y el mar, los contrastes son radicales y la variedad de vegetación,  la combinación del mar embravecido con las rocas, las pequeñas playas aterrorizadas antes la agresividad del océano y el tiempo totalmente cambiante, hacen que la travesía sea muy diferente a lo que normalmente te encuentras en ruta por carretera.


Pero bueno, vamos a situarnos al principio de la historia; alquilamos un pequeña furgoneta Hippie que nos permitiría ir avanzando tranquilamente y parando en los campings o campsites que existen. Es recomendable viajar así ya que los australianos disponen de un infinidad de campings, áreas de servicio, parques de caravanas, etc..,  a lo largo de todo el camino. Pero este tema ya lo trataremos con mas detalle en otro post. Solo un pequeño apunte, ir prevenidos y descansado porque las distancias son larguísimas y las carretera pequeñas y tortuosas en muchos tramos.





Salimos destino a Melbourne con nuestro carricoche , cuatro-latas, o llamarle como queráis.  Unos 1.250 km nos  esperaban por delante.
Ha sido una gran aventura, en todo el viaje fuimos parando en pueblecitos que nos íbamos encontrando. El paisaje va cambiando constantemente, así como la carretera. Atravesamos varios parques naturales, llenos de animales autóctonos. La vegetación era realmente muy espesa y de gran belleza visual. El camino es muy largo, hay momentos en los que pasan horas entre pueblo y pueblo y te encuentras circulando solo, en la noche, inmerso en un bosque en el que no hay nada, pero tal y como suena, nada!!! Ni una luz, ni otro coche, ni la mínima señal de vida humana.

Pero esto hizo mas atractiva y estimulante esta aventura.




Hicimos noche en un caravan-park, a unos 250 km de Melbourne, ya que el cansancio nos estaba apunto de vencer y dormimos unas 6 horas con la intención de recobrar fuerzas y conseguir llegar al dia siguiente a nuestro destino. Como aquel que dice, nos sabíamos lo que nos depararía el futuro pero el esfuerzo valió la pena.

El camino se complicaba y nos ofrecía todo tipo de adversidades. A veces nos topábamos con lluvia, otras con vientos huracanados, cuando menos te lo pensabas, un sol radiante, incluso se nos echo encima una pedregada que te erizaba el bello. 

Largas horas bajo la mas absoluta oscuridad, entremedio de espesos bosques. Pero finalmente llegamos a Melbourne.




Seamos sinceros, a Melbourne no le dedicamos demasiada atención ni demasiado tiempo, nuestro objetivo era llegar a la costa sud de Australia.
Y fueron tres horas lo que nos separaba de allí. Finalmente nos plantamos enfrente de la carretera Oceánica.

Ruta espectacular, maravillosa, las vistas, inmejorables,  los kilómetros no se hacen largos ya que en todo momento disfrutas de la travesía.




Pasamos por varias aldeas en las que repostar y tomar un café. Los lugareños muy amables y sencillos.

Y en la mitad de esta carretera, TOMA!!!!, el premio gordo, los 12 Apóstoles  Grandes formaciones rocosas que se elevan en medio del océano  Aguas enfurecidas y agresivas, debido al clima del lugar. Me complace dejaros unas fotografías que hicimos de gran belleza. Hasta la próxima.






















THE END

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